Alberto Monje, egresado de Universidad UNIACC: “La universidad debe ser entendida como un espacio para experimentar”

Noviembre 19, 2013 11:02 am Por
Email to someoneShare on FacebookGoogle+Tweet about this on Twitter

De izquierda a derecha: egresados de Universidad UNIACC premiados en el Festival Internacional Curtas Cinema do Rio de Janeiro: Benjamín Basso, Mauricio Espinoza, Mijael Bustos y Alberto Monje.

Invitamos a los colegas que nos siguen a que trabajen más, que se tomen sus proyectos más en serio y que aprovechen la oportunidad que entrega la universidad para realizar”, expresa Alberto Monje, uno de los realizadores del documental “La última escena”.

“La última escena” es un cortometraje realizado por egresados de Comunicación Audiovisual de Universidad UNIACC, quienes obtuvieron el premio al Mejor Filme en la categoría Panorama Latinoamericano, en la 23º edición del Festival Internacional Curtas Cinema do Rio de Janeiro.

Se trató del único cortometraje hispanoamericano premiado en el encuentro efectuado entre el 31 de octubre y el 7 de noviembre.

Los egresados de UNIACC que participaron en la realización fueron Mijael Bustos, en la dirección, además de Benjamín Basso, Mauricio Espinoza, el mismo Bustos y Alberto Monje en el guion y la producción.

Bustos, Basso, Espinoza y Monje pertenecen a la especialidad de Guiones de la carrera.

La historia del documental –producido por Doble Retina, Nube y Luminaria- se centra en el ex dramaturgo y director de teatro chileno, Heine Mix Toro, quien fue exiliado durante 17 años en distintos países y hoy vive sus últimos días en los roqueríos de Cartagena, acompañado sólo de sus perros.

La obra se realizó durante el segundo semestre de 2012, principalmente en una población periférica y rural de Cartagena -actualmente la morada de Heine Mix- y en San Antonio.

El siguiente testimonio pertenece al guionista y productor del cortometraje, Alberto Monje.

-¿Cuál fue la motivación para realizar este documental y cuál es su premisa?

Primero, a modo personal, responde a que estando en mi último año académico, sentía la necesidad de generar una pieza audiovisual de calidad que me permitiera tener herramientas para salir a enfrentar de mejor manera el egreso de la universidad y todo lo que esto significa. Pero luego de conocer la historia de Heine Mix, nuestro personaje protagónico, me pareció absolutamente necesario contar la historia de este hombre tan importante para la historia de nuestro país, con tanto que decir y enseñar aún, ya que esta tribuna no se le ha dado, por distintos motivos. Justamente la premisa de este corto está relacionada con lo mismo, puesto que “La Última Escena” habla de cómo un hombre, en su búsqueda de libertad, tiene que pagar el precio del abandono y la soledad.

Además, hay otros temas implícitos en esta historia, por ejemplo, el poco reconocimiento que existe en Chile a nuestros profesores y artistas, de la frágil memoria que tenemos, de cómo las apariencias al final prevalecen sobre el contenido, pero además de cómo la dictadura y su violencia física e ideológica marcaron profundamente a este a país. Tanto que hoy, a 40 años del golpe de militar de 1973, aún no existe justicia en todas las materias. Heine es tan sólo uno más de las millones de víctimas, tanto de la violencia de Estado, como del olvido y la ausencia de justicia.

-¿Por qué participaron en este festival de Brasil?

Todos los realizadores de este proyecto confiábamos plenamente en la calidad del resultado final de esta obra. Por eso decidimos postular a importantes festivales extranjeros y girar con el corto fuera de Chile, antes que estrenar aquí. El Festival Internacional Curtas Cinema do Rio de Janeiro es importante a nivel mundial y obviamente también a nivel continental, por tanto, representaba lo que inicialmente nos propusimos alcanzar. De todos modos, estas estrategias están finalmente a cargo de nuestro productor ejecutivo, Iván Nakouzi, quien también confía plenamente en la calidad de este trabajo y conoce muy bien la historia de Heine Mix.

-¿Cuál es tu balance de las dos experiencias, tanto en la filmación como en la participación en el Festival?

El rodaje fue un proceso muy potente, ya que todos los integrantes eventualmente reconocimos algo de nosotros mismos en Heine Mix. Además, siempre es bueno encontrarse con estas historias de injusticia y que exponen las falencias de nuestro país, porque son estas experiencias las que te hacen recordar que aún tenemos mucho que mejorar, tanto de manera individual como colectiva y socialmente. Por esto mismo, llegar a Brasil con esta historia implica que más ojos conocerán la situación de Heine Mix y el sueño último de un realizador es lograr cambiar realidades mediante el arte. Para nosotros también, el premio último sería lograr mejorar definitivamente la situación de Heine Mix.

Este era nuestro primer festival, entonces para todos la experiencia hasta ahora es inigualable. Brasil y su gente nos recibieron de la mejor manera posible, tuvimos la oportunidad de compartir con otros realizadores, además de ver cortos de mucha calidad que difícilmente se pueden mirar en otras instancias. Ya la sola oportunidad de viajar y participar nos permitía volver satisfechos. Así, todo lo que viene después asociado al premio, le otorga carácter de ensueño a toda nuestra experiencia, nuestra primera competición en el mundo real.

-¿Algo más que quisieras destacar?

Sólo intentar aconsejar a los compañeros más jóvenes. Todos los participantes de este proyecto coincidimos en que la universidad debe ser entendida como un espacio para experimentar, trabajar y atreverse. En la vida profesional esto se vuelve más difícil, principalmente por temas de recursos. Con toda esta experiencia, nuestra más grande conclusión como equipo es que cuando hay trabajo comprometido, todas las excusas quedan relegadas. La única separación entre lo que uno hace y los sueños que quiere cumplir es el trabajo mantenido, serio y comprometido.

Imagen: cortesía de Alberto Monje.

Universidad UNIACC.