Documental de estudiantes de Universidad UNIACC será distribuido en EEUU por Michael Moore

Julio 26, 2013 11:24 am Por
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Guillermo Söhrens, documentalista y estudiante de UNIACC.

Los comunicadores tenemos que hablar de las cosas que se necesitan escuchar –pero que no siempre se quiere- y además hay que buscar entregar ese mensaje a quienes, por distintas razones, no lo pueden recibir”, afirma el estudiante de UNIACC, Guillermo Söhrens.

Söhrens, egresado de la especialidad de Cine de Comunicación Audiovisual, y actual alumno de la especialidad de Guiones para Cine y Televisión de la misma carrera, es el director del documental “El Desalojo”. Éste será distribuido entre estudiantes secundarios y universitarios de Estados Unidos, por iniciativa del cineasta y escritor estadounidense, Michael Moore.

Moore ha obtenido premios en su carrera como la Palma de Oro, en el Festival de Cannes (2004), el Premio Óscar en la categoría de Documental (2002), y el Premio César (2002), por trabajos como “Fahrenheit 9/11”.

“El Desalojo”, de casi 22 minutos de duración, tiene como tema central la protesta y ocupación que efectuaron estudiantes del Liceo Experimental Manuel de Salas de Ñuñoa, a raíz que el establecimiento fue uno de los lugares de votación de las elecciones primarias presidenciales del 30 de junio. Por esto, durante la madrugada del día 27 del mismo mes, Carabineros desalojó el recinto.

En la pieza audiovisual, la música fue trabajo del egresado de Música y Sonido de Universidad UNIACC, Luis Faúndez, y la distribución la efectúan, además de Söhrens, Sebastián Soto y Emerson Arias, también alumnos de Comunicación Audiovisual.

Söhrens explica que “hace como una semana, me contactaron del equipo de Michael Moore y me ofrecieron distribuirlo en Estados Unidos. Su equipo vio el documental y me entrevistaron. Están muy interesados en mostrarlo entre sus estudiantes secundarios y universitarios, porque piensan que la situación en Chile es muy similar a la de allá. Nunca lo esperé”.

-¿Por qué hiciste este documental?

La idea partió como una semana antes de que ocurriera el desalojo. Yo estudié en el Manuel de Salas y sabía que ellos querían hacer algo más simbólico y pacífico, como se ha hecho en Turquía, en que la gente se queda parada sin hacer nada. Eso queríamos mostrar con unos compañeros, porque es distinto a lo que generalmente se da en la tele y porque es parte de la historia. Los alumnos primero me miraron con un poco de desconfianza, pero al final fui el único con cámara en el liceo, porque no dejaron entrar a nadie de la prensa. La edición la hice al día siguiente, porque me pareció algo súper urgente.

-Por favor, describe la recepción que ha habido en YouTube de la obra.

Lo subí a Internet y un estudiante de guiones, Emerson Arias, me ofreció subtitularlo en inglés, porque mucha gente me dijo que era algo que podía trascender las fronteras del país. Me empezaron a llegar mensajes de chilenos en el extranjero, desde México, Colombia y Europa.  Es algo súper potente y ayuda a cumplir el objetivo de que la gente vea lo que ocurre en Chile.

-¿Por qué elegiste mostrarlo en YouTube y no primero en festivales de documentales u otras instancias tradicionalmente vinculadas con este tipo de trabajos?

Al principio pensamos mostrarlo en festivales, pero después pensamos que no habría tenido mayor alcance. Quería mostrarlo a toda la gente y a través de las redes sociales lo ve cualquiera, no como un festival de cine, a los que al final van siempre los mismos y lo ven pocas personas. Una película tiene que ser para que la gente la vea.

-En tu visión, ¿de qué forma los realizadores pueden hoy generar sus propios espacios, considerando los recursos que entrega la Web?

Este documental lo hice con la intención de llegar a personas en Chile, pero después me empezaron a llegar mensajes de todo el mundo. La obra se hizo porque en vez de quedarme durmiendo o viendo Facebook, agarré la cámara y estuve atento a lo que estaba pasando. La experiencia te va a dar oportunidades y siempre hay formas de mostrar el trabajo.

-En tus palabras, ¿cuál es la función de un cineasta o de un comunicador?

Nosotros somos “privilegiados” -entre comillas- porque aprendemos a comunicar. La herramienta de saber qué comunicar y cómo hacerlo puede hasta ser un arma, pero también es una gran responsabilidad. Hace falta dejar de pensar en uno mismo, eso de hacer lo que uno quiera y que me da lo mismo si alguien lo ve o no. Cualquier obra artística necesita de esa catarsis entre la obra y el público, si no, es sólo un capricho. No necesariamente deben ser mensajes sociales, sino que puede ser una reflexión u otro enfoque sobre la vida. Es una responsabilidad educar a las audiencias, porque hay un cine distinto que el que se muestra en las salas.

-En tu experiencia, ¿cuáles son los requisitos que necesita desarrollar un comunicador para educar a la audiencia?

Algo muy importante es estar atento al entorno, porque uno comunica lo que está pasando. También saber qué se quiere decir y cómo decirlo. Los comunicadores deben llegar a las personas que a veces puede que no tengan acceso a la información.

-Habiendo estudiado dos especialidades en Comunicación Audiovisual, ¿cuál es tu conclusión respecto de cómo la formación académica influye en el trabajo artístico?

Yo creo que estudiar te puede ayudar a adquirir las herramientas para dar forma a lo que quieres decir como comunicador. Un estudiante tiene que saber qué herramientas tomar para desarrollar un estilo propio. Hay códigos comunes en el cine, que se pueden aprender, pero hay otros que tienen que ser propios. Al realizar, hay que discriminar entre lo que me sirve de la enseñanza y a qué cosas les voy a dar una vuelta totalmente distinta. Eso es lo que debe hacer todo artista, buscar un estilo único.

-¿Cuál es tu reflexión para la comunidad de estudiantes de Universidad UNIACC, respecto de cómo se debe enfocar el aprendizaje y el desempeño profesional?

Pienso que los estudiantes de todas las carreras de UNIACC deben ya hacer cosas, no sientan que tienen que titularse para convertirse en artistas. Piensen desde el primer año que eso es su currículum, su portafolio. No tomen las cosas como una “tarea”, porque es lo que tendrán al salir de la Universidad. No paren de leer, de estudiar, de viajar, de salir de sus barrios. Es importante además no sólo saber inglés, sino que también saber comunicarse muy bien en español y saber escuchar.

Universidad UNIACC.

Fotografía: gentileza de Guillermo Söhrens.