Eduardo Barril, actor de teatro, cine y televisión, en Universidad UNIACC: “Lo más importante es la humildad”

Octubre 18, 2017 11:44 am Por Deja tus comentarios
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Yo creo que es fundamental que un alumno de teatro, y uno de artes en general, lea y aprenda a conocer la historia de los que lo antecedieron”, advierte Eduardo Barril, actor con casi 60 años de trayectoria como intérprete en las tablas.

El artista fue recientemente uno de los protagonistas de Facultarte, encuentro organizado anualmente por la Facultad de Artes de la Comunicación de Universidad UNIACC y que este año se realizó 5 de octubre, en Avenida Salvador 1200, Providencia.

En la ocasión, acompañado de personalidades artísticas como la cantante y compositora chilena de jazz y pop, Paz Court, y el director de cine, Matías Bize, Barril compartió sus puntos de vista y experiencia ante la comunidad universitaria. La actividad también fue transmitida por streaming.

Barril se ha desempeñado como actor, guionista, director de teatro y docente, habiendo hecho clases en el origen de la Escuela de Teatro y Comunicación Escénica de Universidad UNIACC.

Además de su labor en canales de televisión, teatro y cine en Chile, Barril también se desempeñado en Panamá, en programas infantiles y misceláneos. En este país fue reconocido, en 1973, con el Premio Nacional Mola de Oro. También se perfeccionó en la Radio y Televisión Italiana, RAI, en 1974, en dirección de televisión.

En cine, el actor ha trabajado con directores como Gonzalo Justiniano, con “B-Happy” (2003), y Niles Atallah, con “Lucía” (2010), entre otros. En televisión, ha participado en algunas de las obras más emblemáticas de la historia de las telenovelas, con “La Noche del Cobarde” (1983), “Los Títeres” (1984) y “Romané” (2000).

Para Barril, es esencial que el estudiante de teatro “aprenda a conocer la historia de los grandes dramaturgos, de los grandes directores y de los grandes actores, y de los grandes públicos, que por algo se formaron en determinados momentos de la historia del mundo y del teatro. Es leer, es profundizar, es conocer. Como dicen que un pueblo sin memoria no existe, un actor también sin memoria, no existe”.

Eduardo Barril

-¿Cuál ha sido su principal lección de vida como actor?

Yo tengo 76 años de vida real y casi 60 años de vida actoral. La principal reflexión que me hago y lo que más he aprendido, es la humildad. Porque con la humildad uno se acerca a las cosas, uno adquiere la estatura de las cosas humildemente. No es llegar con una estatura de estatua, con un orgullo que no conduce a nada, con una soberbia -que muchas veces pecamos de eso en el camino. Lo importante, cuando uno está llegando a estas alturas del partido, es darse cuenta que, sumando y restando, lo más importante es la humildad.

-¿Cuál es el momento que recuerda con mayor satisfacción de su carrera?

Es con una obra que hice en 1965: “Santa Juana”. Autor, Bernard Shaw; director, en esa época, Pedro Ortus. Yo hacía un personaje que era el rey, el rey de Francia (Carlos VII). Era un personaje muy bonito y lo trabajé con mucho esfuerzo en los dos meses de ensayo que teníamos. Llegó el momento del estreno y no lo pude hacer yo, porque ese personaje estaba doblado con otro actor, que era Lucho Barahona, y él hizo el rey de Francia. Lo tiramos al cara y sello, yo hice la segunda función después del estreno y fue la única función que hice de ese personaje. Terminó la función un día domingo, con la única vez que yo había hecho el personaje que había estudiado dos meses, y aparece el director y me dice “Tú vas a hacer (Juan) de Dunois, el bastardo de Orleans, el martes”.

Teníamos el lunes de descanso y yo trabajaba en Canal 9 de televisión, haciendo series en directo, que era como hacer una obra de teatro, sin grabación, porque no existía la grabación. Llegué a mi casa y estudié el personaje como apasionado. Al otro día llegó al set del Canal 9 Marés González, a buscarme, para tener ensayos. Nos amanecimos ensayando el lunes, y el martes hice la función. Me encantó y le gustó mucho al público.

Un crítico, de apellido Rivadeneira, brasileño, en el cuadro de honor de la obra, destacó al personaje que yo había hecho en 48 horas. Fue uno de los momentos más alegres y que más satisfacciones me ha dado porque ahí se aplicaba, realmente, la pasión más el trabajo. Con pasión y trabajo logré ese personaje. Una gran satisfacción.

Universidad UNIACC