Estudiante de Universidad UNIACC dirigió videoclip para Ana Tijoux

Octubre 15, 2013 10:05 am Por
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Arte es hacer. Sólo haz, no importa cómo. Siente y escúchate a ti mismo, luego cuéntales”, afirma el estudiante de UNIACC, Tomás Alzamora, director del último video de la cantante franco-chilena, Ana Tijoux, “No al TPP”.

El alumno, de cuarto año de la especialidad de Cine de Comunicación Audiovisual, es conocido en el ámbito del hip hop como “FourD”. Hasta hoy ha grabado seis discos, incluso en el extranjero, el último titulado “Keskejfousla”, en 2008.

El estudiante, de 23 años de edad y oriundo de San Carlos, en la Región del Biobío, ha vivido en países como Francia, India y Nueva Zelanda. Alzamora se define como animador, MC (un tipo de cantante de rap) y DJ, además de realizador audiovisual.

-¿Cómo y por qué empezó tu trabajo como director de video clips?

Desde pequeño siempre he tenido una vida muy apegada a la música. Mi papá toca el piano, mi hermano también toca el piano, la guitarra y canta. Yo, a eso de los 9 años, descubrí la música hip hop. Comenzó como una moda, pero luego se transformó en mi estilo de vida, hasta hoy.  Como a los 10 años de edad comencé a cantar y a producir mis propias instrumentales, para poder grabar mis raps. A los 12 años ya había producido y grabado mi primer disco. Luego vinieron varios más algunos grabados en el extranjero, y uno editado y comercializado en Francia.

Luego llegué a Chile y empecé a estudiar Comunicación Audiovisual en la UNIACC (en 2010). De inmediato me enamoré de mi carrera y ya en primer año la empecé a relacionar con la música. Hice un programa de televisión online llamado “Rap Planet Tv”, el cual tuvo mucho éxito en la escena hip hop chilena. Unos amigos que tienen un grupo de hip hop, llamado Borderline, me dijeron, “Vamos a sacar nuestro primer álbum y queremos hacer un video clip, ¿nos apañas?”. A mí me gustaba su música, me había comprado recién mi camarita y nunca había hecho un video clip. Acepté, me lancé, con un poco de miedo, pero con mucho amor. Así a la gente le empezó a gustar mi trabajo. Seguí realizando video clips, hasta hoy, que ya llevo varios videos realizados y aún sigo aprendiendo.

-¿Qué es lo que más te gusta de dirigir video clips?

Creo que es la adrenalina. Cada vez que hago una pieza audiovisual es como tener un hijo, aunque nunca he tenido uno (risas). Es un momento en que das el todo por el todo, aunque no haya buenas lucas ni grandes premios, pero en cada movimiento, en cada encuadre, en cada plano que pones en el montaje, tienes que dar lo mejor de ti. Es una ansiedad por la perfección de la estética. Es un momento en el cual debes sentir mucho, ser muy sensible, sentir la canción dentro de ti, para así dar la fluidez a la imagen, al ritmo de ella. Algo súper importante es que la canción no pase sobre el video, ni que tampoco el video pase sobre la canción, debe ser una armonía perfecta. Es algo indescriptible, es como “ver la música”, eso creo que me encanta. Como me inicié haciendo canciones, el siguiente paso que di fue ver las canciones.

-¿Qué es lo que más te atrae del rap?

Sus letras, su fluidez, el ritmo, la versatilidad, la honestidad y su gente. Está rodeado de gente muy interesante, llena de vida, anécdotas, historias, sufrimientos, de las cuales se puede aprender mucho. Lo más importante es que he encontrado mis grandes amigos, el rap es mi todo, es el ritmo que lleva el palpitar de mi corazón.

-Has vivido en varios países, ¿cómo consideras que esto beneficia tu formación como realizador?

En que le he perdido el miedo a las cosas. He visto muchas realidades, he vivido muchas experiencias, algunas buenas y otras bien fomes, donde he tenido que tolerar bastante, soportar, reflexionar y perseverar mucho. He estado en distintos escenarios y mi capacidad de adaptación se ha desarrollado de manera importante. He estado en las campiñas francesas, con familias muy tradicionales, y también en guetos de inmigrantes, con gente que vive en condiciones muy malas. Tuve la oportunidad de estar en la India, donde la pobreza es realmente impactante, y también de vivir en Nueva Zelanda, trabajando y viviendo en casas llenas de inmigrantes, donde debíamos dormir alrededor de 30 personas en una casa que estaba diseñada para una familia de 6 personas. Llegar a un país como Francia, donde no sabes el idioma, no sabes hablar y no puedes comunicarte, es como volver a nacer. Sólo debes perseverar, aprender y sobrevivir.

Creo todo esto que se refleja en mis trabajos. Cuando me llegan proyectos y aunque no sepa cómo hacerlos, siempre digo que sí. Encaro, estudio y averiguo cómo hacerlo. Pongo  todo mi corazón, para dar lo mejor de mí. Creo que al haber vivido varias experiencias, me puedo adaptar a distintas realizaciones. Nunca me encierro sólo en el rap, o sólo en los cortometrajes. Me gusta ser versátil e intentar cosas nuevas, porque creo que ahí es donde uno sigue aprendiendo. La clave es no  hacer siempre lo mismo.

-El 9 de noviembre, UNIACC ofrecerá una nueva versión de su Beca Talento Joven. Para las personas que piensan en estudiar una carrera vinculada con lo audiovisual, ¿cuál es tu sugerencia y/o reflexión?

Desarrollen la creatividad, las historias están ahí afuera, vayan por ellas. Si son creativos, esta es su carrera. Es una carrera hermosa, una tierra mágica e infinita. Las aristas son demasiadas: el arte, la dirección, la fotografía, el sonido, el guion, la producción, etc. Pero hay que ser busquilla, ocupar al 200%  los elementos que te entregan y preguntar a tus compañeros más grandes. Si te quedas con alguna duda, hay que investigarla o preguntar y hacer mucha vida social, ya que ahí están las historias, los contactos, todo. Si no eres proactivo, es complicado, porque en esta carrera hay que forjarse, hay que hacer para saber. Hacer mucho es la clave, ahí está el aprendizaje. Aunque la montaña sea grande y se vea difícil, hay que continuar, porque la sensación de estar del otro lado de ella es impagable.

Fotografía: gentileza de Tomás Alzamora.

Universidad UNIACC.