Introducción

El acelerado avance de la comunicación digital y uso de las TIC’S en los medios de comunicación, transforma las rutinas tradicionales del ejercicio del periodismo y la forma de acceso, producción y difusión de la información noticiosa.

Si bien por décadas el ejercicio del periodismo se sustentaba en pautas de trabajo más bien rígidas; en el acceso a fuentes más bien establecidas (ministerios, municipalidades, tribunales, etc.) y en una redacción para formatos específicos de difusión (radio, prensa y tv). Internet ha cambiado las formas y flujos de trabajo de los periodistas.

Hoy, los profesionales en el área deben identificar lo relevante entre un cúmulo de información, que se actualiza segundo a segundo; se orientan hacia una búsqueda más amplia de fuentes, la pauta noticiosa es más flexible y se estructura sobre la base de los hechos noticiosos del día y el periodista diseña y jerarquiza la información en función de los formatos tradicionales de difusión y de las plataformas multimediales.

El periodismo digital se impone y se centra en la redefinición de la relación emisor/receptor: "el periodista digital rompe con la comunicación lineal y unidireccional de un emisor a un receptor. Está inmerso en un mar de información y está interconectado a fuentes, periodistas, receptores, interactores, etc. Una buena parte de sus rutinas periodísticas no son coincidentes con las de los periodistas convencionales. Ni siquiera con la de los periodistas convencionales que trabajan y publican en un soporte digital. Es previsible que todo periodista acabe procesando la información con herramientas digitales -computadores, cámaras, etc- y publicando en medios digitales -Internet, televisión digital, etc-. Por tanto es previsible que todos los periodistas acaben siendo 'digitales' de la misma forma que todos han acabado siendo 'telefónicos' o 'fáxicos'. Pero unos podrán trabajar siguiendo unas rutinas periodísticas clásicas adaptadas y evolucionadas hacia el medio digital. Otros, los más avanzados, estarán creando y consolidando nuevas rutinas propias de un proceso de comunicación multimedia, multilineal e interactivo"

Según un estudio presentado por la Universidad de Columbia sobre ciberperiodismo, 92% de los periodistas reportea en línea como parte de su proceso de investigación. El reporteo virtual le lleva la delantera por mucho al cara a cara, con periodistas que ocupan 15 horas a la semana sólo en leer y enviar correos electrónicos. La investigación indica también que el 76% de los periodistas busca en línea fuentes de información y opiniones de expertos y que el 81% reportea diariamente en la web

En este contexto, el mercado demanda periodistas multimediales y competentes en el ejercicio de la profesión: capaces de gestionar, analizar y jerarquizar la información para las diversas plataformas multimediales.