Jorge Lizárraga, escritor y egresado de Universidad UNIACC: “La literatura deja espacios para entrar donde el guion no puede”

Julio 28, 2016 12:26 pm Por
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Algunas editoriales simplemente me dijeron mi novela no cabía en su estilo literario, otras independientes me pedían que yo pagara los libros, a cambio de su cadena de distribución y que sobre los libros debía entregar un porcentaje, el que no era menor. Como no quise caer en aquel juego, decidimos junto a mi esposa crear nuestra propia editorial: Viento Solar, y así lanzamos la novela. Hicimos de todo, y cuando digo todo, es todo. Desde escribir, ir a la imprenta, corregir, elegir la portada, hasta salir a vender a la calle”, confiesa el titulado de UNIACC, Jorge Lizárraga.

Hoy, a las 19:30 horas, en el Café Literario Santa Isabel, en Santa Isabel 1240, Providencia, se efectuará el lanzamiento de la novela “Breve ideario de la soledad”, obra del egresado de la Escuela de Guiones de UNIACC, la que ya está a la venta en las diferentes sucursales de la Feria Chilena del Libro.

La escritura es algo que llevo dentro y que no había podido plasmar en algo tangible, ni siquiera como un guion. El bichito de la novela siempre me acompañó, hasta que me decidí a escribir Breve Ideario de la Soledad”, relata. En palabras de Lizárraga, la novela “recorre muchos momentos, tantos reales como ficticios de mi vida, y muchas de las temáticas que más me interesan. Un libro que fue apareciendo en mi cabeza en Santiago, que maduró en Puerto Varas y que se escribió en Viña del Mar”.

-¿Cómo fue el proceso de creación de esta obra?

El proceso de escritura fue frenético, por decir lo menos. Las anotaciones y borradores estaban. Por lo menos la raíz de todo se podía ver en algunas líneas, pero nada concreto. Pero la concepción en sí fueron tres meses de escritura vertiginosa, en donde lo único que hice fue escribir, día y noche. En ese tiempo, decidimos con mi familia que dejaría mi trabajo de entonces por tres meses. Ese era el plazo, un tiempo meditado y al borde del abismo, y así me lancé a escribir. Asimismo, al teclear  la última frase y hacer una corrección, me fui a la calle a buscar un trabajo. Por suerte ese mismo día volví con uno.

-¿Qué puedes compartir de tu restante experiencia laboral?

Mi vida profesional estuvo vinculada con la televisión después de egresar, tanto en mi práctica como en algunos empleos de los primeros años. Trabajé en un canal de cable y hace poco, digamos un año, estuve en un canal regional haciendo cámara y produciendo un programa propio de ovnis (…) He trabajado en videos corporativos, municipalidades y así he tomado cada reto que se me ha presentado con una mirada nueva, siempre intentando aprender algo de cada instancia que se me presenta.

-¿Cómo consideras influyó lo aprendido en la Escuela de Guiones en esta incursión literaria?

El guion me enseñó técnicas y reglas para ordenarme. Me puso límites y me abrió otras puertas que no manejaba, aunque debo decir que tengo una deuda pendiente con la escritura audiovisual, ya que no la he vuelto a practicar seriamente. Es algo que retomaré prontamente. La literatura en sí la he aprendido leyendo, soy un lector que escribe, no un escritor que lee.

En la Escuela me dieron algunas herramientas, es cierto, la técnica para contar historias y crear personajes. Pero la diferencia entre la escritura audiovisual y las novelas es abismal. Lo que más me apasiona es que la literatura deja el espacio para entrar en lugares en donde el guion no puede aparecer. Insistir en detalles que la pantalla no permite, explayarse y buscar profundidad en donde, muchas veces, no hay.

Universidad UNIACC