Alejandra Araya Brañes

Una historia de mujeres que hablan su propia lengua y se ven enfrentadas a la llegada de conquistadores españoles en el sur de Chile es el punto de partida de “Mujer de Tierra Mujer de Fuego: La Voz de las Mujeres del Fin del Mundo”, novela creada por Alejandra Araya Brañes, quien estudió el Magister en Comunicaciones en nuestra Universidad, y que se transformó en un bestseller en su género en Amazon.

Disponible en formato impreso y como ebook, el libro nace por el interés de Alejandra por las historias de fantasía medieval que solía leer cuando niña, en las que comenzó a explorar la relación entre la mujer, la naturaleza y la magia. Años después, mientras estudiaba Género, inspirada por autores como Foucault, Judith Butler, Joan Scott y Gayle Rubyn decidió retomar esa narración para situarla en Latinoamérica para hacer una fantasía propia, con cuerpos morenos, bosques australes y el sonido de las montañas y ríos de nuestra geografía.

“En este sentido, para mí fue importante crear una tribu sólo de mujeres, como una forma de alterar lo establecido. Me pasó mucho a lo largo de mi vida como lectora que encontraba libros donde prácticamente no había personajes femeninos y los pocos que existían, estaban en función de los personajes masculinos.  Por eso quise cambiar esto y que ellas llevaran la narración y el poder. Y en el juego de este poder, encontramos el lenguaje”, dice la autora.

El libro habla de mujeres conectadas con la naturaleza y su entorno. ¿Qué tanto te inspira lo que pasa tanto con las mujeres y el movimiento feminista como las problemáticas que suceden con el medio ambiente?

“Para mí el feminismo nace con mi propia historia. Mi abuela me contaba que su abuela (estamos hablando de una mujer nacida a fines del siglo XIX) le prohibía entrar a la cocina porque le decía que quería mujeres profesionales y no cocineras, entonces el tema del empoderamiento femenino siempre ha sido importante en mi biografía, incluso antes de que escuchara de feminismos y género. Ahora me entusiasma inmensamente la oportunidad de vivir en este tiempo y en esta tensión, donde se habla de temas que hace una década no se abordaban.  El tema de la relación mujer y naturaleza puede ser incluso controversial en este sentido, porque podrías estar apelando a un estereotipo. Sin embargo, creo que esa asociación es riquísima de sentidos e interpretaciones. Me gusta explorar el tema de las culturas antiguas, el matrilinaje. Si bien no creo en la teoría de un gran matriarcado original y universal, sí creo que hubo un liderazgo femenino muy importante en muchas culturas primigenias, y la leyenda selk’nam del matriarcado es una maravillosa muestra de ello. Y si exploras esos simbolismos originales, la relación mujer y naturaleza es muy potente, vívida. Por algo la Tierra como símbolo es mujer. Y hoy, cuando el cuidado de la Tierra es urgente para la supervivencia de nuestra especie, creo que las mujeres tenemos mucho que decir. Y lo están diciendo muchas mujeres en muchos lugares. Hay lideresas en todo el mundo trabajando activamente por el medio ambiente aún arriesgando sus propias vidas”.

La novela también habla de la preservación de lenguas originales justo en momentos que este tema se trata a nivel constitucional. ¿Qué tan importante es esto y cómo lo retratas en tu novela?

“Me llama mucho la atención esto, porque la novela nació, como idea y sustancia, hace varios años. En la pandemia retomé esta obra, la pulí desde un punto de vista narrativo y de estilo, pero no cambié la historia, los conflictos y los personajes, y me encuentro con el hecho de que hoy aborda una temática tremendamente actual. Mi sensación fue que lo que vi y percibí como una tensión, se corporizó hoy en demandas concretas. Para mí el tema del lenguaje -mi motivación en la novela apunta a que las mujeres se adueñen de la palabra- es un territorio en disputa. Nombrar te hace existir. Me gusta mucho estudiar la cultura del Antiguo Egipto y para los antiguos egipcios borrar el nombre era negar la eternidad, porque el nombrar era un acto mágico que daba vida. Entonces el nombrar de determinada forma, destacando aspectos y excluyendo otros, es un acto vital, no es de forma. Para mí, y al final de la novela se observa de manera muy intensa –no les daré más detalles-, el mestizaje es un asunto fundacional y al reconocer ese mestizaje también debemos, a mi juicio, conocer y dar espacio a cada una de las partes que nos constituyen. Y el lenguaje es protagonista en este reconocimiento de quienes somos.  Reconociéndonos, podemos construir lugares donde encontrarnos en nuestras diferencias y puntos comunes”.

¿Cómo ha sido la respuesta del público y dónde se puede encontrar el libro?

“Estoy encantada con la respuesta. En el día de su lanzamiento como libro digital en Amazon logró ser el más vendido en Fantasía en Amazon.com y Amazon.es y además en México también lo fue en otras categorías como Historia Alternativa”, por ejemplo. Desde mayo ya está en venta el libro físico y es un sueño hecho realidad. Me encanta ver las reseñas, los comentarios, preguntas que me han llegado de España o Puerto Rico. Me emociona ver que cada persona lee el libro desde un lugar diferente, y no me refiero sólo a lo geográfico, si no al lugar y perspectiva en el que las personas se colocan de acuerdo a sus experiencias, cultura, inquietudes. Poder comunicar desde este lugar distinto que es la Literatura es impresionante. El libro está disponible en Amazon.com y Amazon.es, pero les recomiendo comprar desde Chile a través de BuscaLibre.cl, que tiene la opción de traer libros desde Estados Unidos con costos de envío más asequible. Estoy comenzando a entablar conversaciones para hacer encuentros en distintos lugares del país, con la idea de poder llevar el libro a regiones.  Cuando tenga fechas, lo comunicaré en  mi página de Facebook e Instagram”.