La salud mental también compite: el camino de Javier Piñeiro hacia Santiago 2027
Una trayectoria dedicada al bienestar a través del deporte
En el deporte, el bienestar de los atletas es tan importante como su preparación física y técnica. Sin embargo, cuando se trata de deportistas con discapacidad intelectual, la salud mental sigue siendo una dimensión que necesita mayor atención. La ansiedad antes de una competencia, la frustración frente a los resultados o el estrés que implica enfrentar nuevos desafíos también forman parte de su experiencia deportiva y requieren acompañamiento.
Para el psicólogo Javier Piñeiro-Cossio, avanzar en este ámbito es una tarea pendiente. Los Juegos Mundiales de Olimpiadas Especiales Santiago 2027, que reunirán a más de 6.000 atletas de más de 170 países y serán los primeros de esta magnitud en América Latina y el hemisferio sur, representan una oportunidad para fortalecer el bienestar emocional de los deportistas y dar mayor visibilidad a la importancia de la salud mental en el deporte.
Es considerando la importancia de la salud mental en el deporte y especialmente en Santiago 2027 que Piñeiro, director de la Escuela de Psicología de Universidad UNIACC, fue nombrado director clínico de Mentes Poderosas (Strong Minds), el programa de salud mental de Healthy Athletes.
Cabe destacar que Javier Piñeiro es psicólogo de profesión, magíster en Psicología del Deporte y del Rendimiento Humano, cuenta con un postítulo en Psicología Social aplicada al Deporte y es doctor en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte por la Universidad Pablo de Olavide, en Sevilla.
Su trabajo se ha orientado a comprender cómo la actividad física y el deporte pueden favorecer el bienestar psicológico y el desarrollo de habilidades para la vida. Cuando comenzó a interesarse por la psicología deportiva, decidió ampliar su campo de acción más allá del alto rendimiento y trabajar con fundaciones, organizaciones, profesores de educación física, entrenadores y distintas poblaciones, abordando temas como la adherencia a la actividad física y el bienestar.
Entre 2015 y 2019 le correspondió construir, junto a sus equipos, el área psicológica del deporte formativo y del deporte de participación social del Instituto Nacional de Deportes. Los lineamientos y procesos de desarrollo psicológico definidos durante ese período continúan vigentes. Antes y después de esa etapa también trabajó con distintas fundaciones y comunidades.
De Olimpiadas Especiales Chile a la preparación de Santiago 2027
A su regreso de España, Piñeiro llegó a Olimpiadas Especiales Chile como voluntario, en el rol de director clínico de Mentes Poderosas. Se formó en el programa y participó en la traducción de sus materiales al español, trabajo que permitió avanzar en su implementación en Latinoamérica y en la capacitación de profesionales de la región.
En 2021 asumió como director ejecutivo de la organización, que buscaba reactivarse después de la pandemia. Durante su gestión, el equipo trabajó en la diversificación del financiamiento, el crecimiento del presupuesto, la expansión a más regiones del país y la visibilidad de Olimpiadas Especiales a través de la campaña “De la banca a la cancha”, impulsada junto a otras organizaciones.
En 2023 acompañó como jefe de delegación a los 57 deportistas chilenos que participaron en los Juegos Mundiales de Berlín. Esa experiencia también fue parte del camino que llevó a Chile a convertirse en sede de los próximos Juegos.
La propuesta inicial consideraba aprovechar la infraestructura de los Juegos Panamericanos de 2023 para organizar un evento de menor escala. Sin embargo, durante los Juegos de Berlín surgió la posibilidad de postular a una competencia de mayor alcance. Tras el retiro de la candidatura de Australia, Chile presentó su propuesta y, luego de meses de trabajo con el directorio, autoridades e instituciones, en abril se confirmó al país como sede.
Piñeiro, junto a la presidenta del directorio de Olimpiadas Especiales Chile, lideró la elaboración del bid, documento de postulación que contempló aspectos centrales como el presupuesto, la infraestructura y el legado que el evento podría dejar en el país. El proceso se desarrolló en coordinación con Olimpiadas Especiales Latinoamérica, el Ministerio del Deporte y el Instituto Nacional de Deportes.
Mentes Poderosas: la salud mental como parte de la experiencia deportiva
El trabajo directo con los atletas y la experiencia de reactivación posterior a la pandemia permitieron identificar una necesidad: fortalecer la atención de salud mental de las personas con discapacidad intelectual. A partir de ese diagnóstico, Olimpiadas Especiales impulsó Mentes Poderosas, programa que entrega estrategias concretas para cuidar el bienestar emocional.
De cara a Santiago 2027, la preparación considera dos líneas principales: mejorar la atención en salud mental de los deportistas y capacitar a los profesionales y voluntarios que participarán en los Juegos.
En octubre se realizó un piloto en el Estadio Nacional para probar cuestionarios y estrategias de atención adaptadas a personas con discapacidad intelectual. En noviembre, Piñeiro encabezará una capacitación para futuros formadores clínicos de Latinoamérica, quienes posteriormente replicarán el programa en sus países.
Tras la confirmación de Chile como sede, Piñeiro dejó su cargo ejecutivo en Olimpiadas Especiales para desarrollarse en el ámbito académico y asumir la dirección de la Escuela de Psicología de UNIACC. Sin embargo, mantuvo su vínculo con la organización y con el programa.
“Cuando uno pasa por una organización como Olimpiadas Especiales, es muy difícil dejarla de lado, porque te cambia la forma de ver el mundo. A mí me gusta hablar de una mentalidad inclusiva, que te acompaña en todo”, señala.
Esa mirada también se refleja en su trabajo universitario. El académico invita a sus estudiantes a participar en actividades de voluntariado y a considerar a las personas con discapacidad intelectual en su formación profesional. Actualmente, más de 20 estudiantes de Psicología de UNIACC participarán como voluntarios en los Juegos Preparatorios de 2026, y se espera que sean más de 50 en los Juegos Mundiales de 2027.
Los Juegos Preparatorios se realizarán entre el 8 y el 12 de noviembre y serán la primera experiencia en terreno para el equipo universitario. Durante las jornadas, estudiantes voluntarios, pasantes y docentes de la carrera pondrán en práctica Mentes Poderosas con los atletas, con el objetivo de conocer el desarrollo del programa, recoger aprendizajes y fortalecer su implementación con miras a Santiago 2027.
Investigación para comprender el bienestar deportivo inclusivo
La experiencia de Piñeiro en el deporte y la salud mental también se ha traducido en investigación. En un estudio publicado en el Journal of Intellectual Disability Research, una de las revistas más relevantes del mundo en discapacidad intelectual, Piñeiro y su equipo identificaron elementos distintivos del bienestar psicológico en esta población.
A partir de ese trabajo y de años de observación sobre la relación de los atletas con su entorno, surgió el Modelo Integrado de Bienestar Deportivo Inclusivo (MIBDI). Esta propuesta teórica y educativa busca explicar cómo la participación de calidad en educación física, actividad física y deporte puede favorecer el bienestar psicológico y el desarrollo de habilidades para la vida en adolescentes y jóvenes, especialmente aquellos con discapacidad intelectual.
El modelo se basa en la teoría de la autodeterminación, los modelos de desarrollo positivo juvenil y la conectividad social entre pares. Plantea que las experiencias que promueven autonomía, competencia, relaciones positivas y participación significativa favorecen el bienestar y la transferencia de habilidades a otros espacios, como la escuela, la familia y la comunidad.
El trabajo previo del académico también incluye el desarrollo y la validación de instrumentos para medir el bienestar psicológico en la actividad física y las habilidades para la vida, actualmente utilizados en investigación con población joven. La propuesta del MIBDI aún debe ser evaluada mediante nuevos estudios.
Un observatorio para medir el legado de Santiago 2027
Más allá de la realización de los Juegos, Piñeiro trabaja en la base de un futuro observatorio de deporte, discapacidad e inclusión. La iniciativa busca articular a la universidad, investigadores y otras organizaciones para generar evidencia sobre el acceso y la participación de las personas con discapacidad en la actividad física y el deporte en Chile.
Como primer paso, está construyendo una línea base nacional y territorial que integra información del Censo, la Encuesta Nacional de Actividad Física y Deporte, el Estudio Nacional de Hábitos de Actividad Física y Deporte en Población con Discapacidad, ENDIDE, FONAPI y datos sobre la ubicación de talleres, infraestructura e inversión del Instituto Nacional de Deportes.
El propósito es identificar dónde se concentra la población con discapacidad, cómo participa en actividades físicas y deportivas, qué barreras enfrenta y en qué medida la oferta pública responde a las necesidades de cada territorio. Esta información permitirá detectar brechas, comparar regiones, orientar decisiones de política pública y realizar un seguimiento periódico.
En paralelo, su equipo prepara un estudio mixto y secuencial con niños, adolescentes y jóvenes con discapacidad intelectual. La investigación considera tres etapas: recoger sus experiencias y necesidades junto a las perspectivas de docentes y familias; adaptar y validar instrumentos accesibles, con adecuaciones cognitivas, lingüísticas y sensoriales; y diseñar y evaluar un piloto de modelo educativo basado en el desarrollo positivo adolescente.
Entre los resultados esperados está la elaboración de un manual de orientaciones pedagógicas para docentes de educación física y otras asignaturas, con estrategias inclusivas basadas en evidencia.
Formación, políticas públicas y una inclusión que se concrete
Para Piñeiro, avanzar en el acceso a la salud mental de las personas con discapacidad intelectual requiere cambios en distintos ámbitos. Uno de ellos es la formación profesional, ya que identifica una preparación insuficiente para trabajar con esta población en algunas áreas de la salud.
Otro desafío es que la inclusión se traduzca en políticas públicas y espacios de participación efectivos. Desde su experiencia en el sector público, ha observado que algunas iniciativas denominadas inclusivas no siempre cuentan con profesionales preparados ni generan condiciones que favorezcan la permanencia de las personas con discapacidad.
En ese sentido, destaca el deporte unificado que promueve Olimpiadas Especiales, donde personas con y sin discapacidad intelectual participan en un mismo equipo. Para el académico, este enfoque requiere mayor presencia en la manera en que se diseñan las políticas de actividad física y deporte.
También plantea la necesidad de avanzar hacia una política de Estado que involucre a distintos sectores, como salud, deporte, educación, trabajo y desarrollo social, de modo que la inclusión no dependa de acciones aisladas ni de una sola institución.
Un legado que vaya más allá de las medallas
Como parte del legado de Santiago 2027, la organización proyecta expandir el programa a las 16 regiones del país. Para Piñeiro, los Juegos representan una oportunidad para impulsar avances sostenidos en inclusión, fortalecer la formación de profesionales y mejorar las condiciones de participación de las personas con discapacidad intelectual.
Su mirada vuelve al sentido que ha orientado su trayectoria: el deporte como un espacio de bienestar, aprendizaje y desarrollo, donde los atletas ocupan el lugar central.
“Lo que hacemos los profesionales es acompañar. Los atletas son los que nos muestran lo que es posible”, concluye.