Palabras compartidas: un proyecto colaborativo entre familias, psicología y teatro para la mediación lectora temprana
La Facultad de Psicología de la Universidad UNIACC implementó una modalidad evaluativa que rompe con el formato clásico de examen: en la asignatura Ciclo Vital I: Infancia, los y las estudiantes debieron escribir cuentos psicoeducativos dirigidos a niños y niñas, elaborados a partir de los contenidos teóricos trabajados durante el semestre. La iniciativa, liderada por el docente Abraham Flores fue valorada por las autoridades de la facultad como un ejemplo de evaluación con sentido más allá del aula.
Qué son los cuentos psicoeducativos que reemplazaron la prueba tradicional
La evaluación partió de una premisa sencilla y, a la vez, poderosa: la mediación lectora —el acto de leer con un niño o niña, acompañar su comprensión y abrir conversaciones a partir de una historia— es en sí misma una herramienta de promoción del bienestar infantil. Desde esa idea, Flores invitó a sus estudiantes a construir cuentos psicoeducativos que pudieran ser utilizados efectivamente por familias, docentes y equipos de salud en contextos reales, y no solo como un ejercicio académico sin aplicación práctica.
Para lograrlo, los trabajos debían cumplir una doble exigencia. Por un lado, demostrar dominio teórico de los contenidos de Ciclo Vital I: Infancia; por otro, mostrar sensibilidad hacia el lenguaje infantil, la diversidad de las familias chilenas y el valor del vínculo afectivo como motor del desarrollo. Es decir, no bastaba con conocer la teoría: había que traducirla en una historia capaz de conectar genuinamente con un niño o una niña.
Mediación lectora: la base teórica detrás de los cuentos psicoeducativos
El concepto que atraviesa toda la experiencia es la mediación lectora entendida como una práctica de cuidado. Leer junto a un niño o niña, sostener sus preguntas y abrir espacio para que exprese lo que la historia le provoca es, según la mirada que orientó esta evaluación, una forma concreta de promover su bienestar emocional. Bajo esa lógica, cada uno de los cuentos psicoeducativos fue pensado no solo para ser leído, sino para ser mediado por un adulto significativo: una madre, un padre, un profesor o una profesional de la salud que acompañe la lectura y la convierta en una conversación.
Además, este enfoque llevó a que los cuentos no se limitaran a narrar una historia con final feliz, sino que fueran diseñados como una herramienta de trabajo, con resoluciones positivas orientadas a promover la reflexión compartida entre adultos y niños.
Temas que abordan los cuentos psicoeducativos creados por los estudiantes
El resultado del proceso fue una colección de cuentos psicoeducativos originales que aborda, entre otros temas, la migración, la inclusión, la separación, la regulación emocional, la identidad y los cambios familiares. Se trata de temáticas que forman parte de la vida cotidiana de muchos niños y niñas en Chile y que, en general, resultan complejas de explicar en el lenguaje de un adulto.
El desafío para los y las estudiantes de Psicología UNIACC fue precisamente ese: tomar contenidos sensibles y, a partir del marco teórico revisado en clases, transformarlos en relatos accesibles para la infancia, capaces de acompañar procesos reales que viven las familias chilenas en toda su diversidad.
La experiencia no se quedó únicamente en la evaluación de la asignatura. Algunos de los cuentos psicoeducativos elaborados por los y las estudiantes pasarán a formar parte de los Proyectos de Aprendizaje Colaborativo (PAC) que lideran los docentes de Psicología UNIACC, aportando material educativo real dirigido a niños y niñas de entre 5 y 6 años de una escuela colaboradora.
Así, el trabajo académico de los estudiantes trasciende la sala de clases: los cuentos no quedan solo como una nota en un ramo, sino que se convierten en un recurso que puede ser usado efectivamente por una comunidad escolar, cerrando el círculo entre formación universitaria y aplicación en contextos reales.