Reconstrucción: Cómo rediseñar ciudades para evitar nuevas inundaciones
Planificar con el territorio y no contra él
Para el decano de la Facultad de Arquitectura y Diseño de Universidad UNIACC, Ernesto Silva, el desafío ya no pasa únicamente por reparar los daños, sino por transformar la manera en que se planifican las ciudades y se interviene el territorio.
«El cambio climático exige abandonar la lógica reactiva. Reconstruir no puede significar volver a levantar lo mismo en el mismo lugar, sino diseñar ciudades capaces de convivir con las dinámicas del territorio. Respetar los cauces naturales y planificar considerando los riesgos debe transformarse en una política de Estado», señala.
Los eventos climáticos extremos son cada vez más frecuentes e intensos, por lo que especialistas coinciden en que la planificación urbana debe incorporar criterios de resiliencia y adaptación climática desde el diseño de barrios, espacios públicos e infraestructura.
Silva explica que muchas veces las personas viven en zonas de riesgo debido a factores sociales, económicos y de acceso al suelo, por lo que la responsabilidad no puede recaer únicamente en las comunidades.
«Es necesario reconocer que las decisiones sobre dónde habitar muchas veces están condicionadas por factores sociales y económicos. Por eso, el desafío es desarrollar una planificación urbana que reduzca las vulnerabilidades y entregue soluciones acordes con las características de cada territorio, protegiendo a las personas sin perder la identidad de los lugares ni el vínculo de las comunidades con su entorno», afirma.
La infraestructura hídrica como parte de la solución
La experiencia de los últimos años demuestra que la infraestructura tradicional ya no siempre responde a las condiciones climáticas actuales. Frente a este escenario, la recuperación de cauces, humedales urbanos, sistemas de drenaje y espacios capaces de absorber el agua adquiere un rol cada vez más relevante.
De acuerdo con el académico, estas medidas no solo permiten enfrentar futuras emergencias, sino también aprovechar de mejor manera los recursos hídricos y disminuir los costos asociados a la reconstrucción.
«La reconstrucción representa una oportunidad para corregir decisiones que durante años aumentaron la vulnerabilidad de muchas comunidades. Diseñar considerando la naturaleza permitirá reducir pérdidas futuras y construir ciudades más seguras y preparadas para los desafíos climáticos que seguirán ocurriendo», sostiene.
Ciudades resilientes para enfrentar el cambio climático
La planificación territorial, la arquitectura y el urbanismo tienen un papel estratégico frente a un escenario donde las lluvias intensas, las inundaciones y otros eventos extremos dejarán de ser excepcionales.
En ese contexto, el decano plantea que el principal aprendizaje es avanzar hacia ciudades que integren el comportamiento natural del territorio en lugar de intentar modificarlo.
«Construir con el territorio y no contra él dejó de ser una aspiración. Hoy es una responsabilidad compartida y una condición indispensable para crear ciudades resilientes, capaces de proteger a las personas y responder de mejor manera a los desafíos del cambio climático», concluye.