20 de julio 2026
El Proyecto de Vinculación con el Medio "Prácticas corporales artísticas para la salud mental" reunió a 81 estudiantes de UNIACC —60 de Danza y 21 de Psicología— en una experiencia de aprendizaje situado junto a usuarios del Hogar de Cristo, transformando las aulas de danza en un puente de dignidad.
Esta iniciativa pertenece a uno de los 27 proyectos de Vinculación con el Medio en 2025.
Un espejo que se volvió humano
En los espejos de las salas de danza de la Universidad UNIACC, el reflejo dejó de ser técnico para volverse profundamente humano. El proyecto Prácticas Corporales, que convocó a 81 estudiantes de las carreras de Danza y Psicología, transformó las aulas en un puente de dignidad para los usuarios del Hogar de Cristo, donde ambas disciplinas se unieron con un solo propósito: mirar a la persona más allá de su diagnóstico de salud mental.
La travesía inició con la escucha y la observación. Los 21 estudiantes de Psicología dejaron de lado los manuales clínicos para entender la kinestesia y las necesidades reales de los participantes. Como explica el docente Rubén Morgado, el desafío fue comprender que un diagnóstico no es una «muerte social», sino que cada cuerpo guarda una historia que merece ser escuchada y movilizada.
Prácticas Corporales: El movimiento toma protagonismo
El encuentro cobró vida cuando los usuarios del Hogar de Cristo cruzaron las puertas de UNIACC. Bajo la guía de los 60 estudiantes de Danza, las sesiones se alejaron de la rigidez para enfocarse en el goce y la autonomía. Según relata la docente Fernanda González, no se trataba de imitar coreografías, sino de que cada participante reconociera su propia danza, recuperando la soberanía sobre su cuerpo y expresión.
Las cuatro sesiones no solo mejoraron el rango de movimiento corporal de los participantes, sino que tejieron vínculos afectivos que rompieron el aislamiento. El diploma entregado al cierre fue el símbolo de haber habitado un espacio donde volvieron a ser ciudadanos plenos.
Una formación que se aprende bailando
Los futuros coreógrafos descubrieron una pedagogía amorosa y cuidada, entendiendo que su arte es una herramienta de transformación social, mientras los futuros psicólogos aprendieron a intervenir fuera del box clínico tradicional, reconociendo en la corporalidad una vía de sanación.
Prácticas Corporales demuestra que la formación integral en UNIACC no reside en los grandes documentos, sino en experiencias concretas donde, al unir la danza con la psicología, el conocimiento se pone al servicio del otro y se convierte en una semilla de esperanza para 81 estudiantes que hoy entienden su disciplina de otra manera.