28 de julio 2026

Azul de Prusia: La obra con sello UNIACC que se presenta en Matucana 100

"Azul de Prusia", la nueva creación escénica escrita por Flavia Radrigán y dirigida por María Helena de Oliveira Carvalho, directora de la Escuela de Teatro y Comunicación Escénica de UNIACC, se presenta en la sala Microsala de Matucana 100 hasta el 2 de agosto, de jueves a domingo. La puesta en escena, protagonizada por Roberto Poblete y Gonzalo Pinto, propone un cara a cara entre dos personajes marcados por el pasado reciente de Chile, en una función de 70 minutos que ha generado una sólida respuesta de público desde su estreno.

De qué trata Azul de Prusia

La historia transcurre por completo dentro de una sala de interrogatorio policial, a comienzos del año 2000. Hasta ahí llega Antonia, una mujer trans que carga una caja con restos óseos, buscando a un detective que decide no reconocerla. Lo que comienza como un procedimiento rutinario —nombre, motivo, dirección— se transforma en un ajuste de cuentas donde salen a la luz una paternidad negada, una familia fracturada y una versión de la historia de Chile que el relato oficial prefirió enterrar.

Sin un desenlace tranquilizador ni una moraleja explícita, la obra deja al espectador con una pregunta abierta sobre qué pesa más: el olvido impuesto o la memoria que insiste en volver.

Un montaje nacido en las aulas de UNIACC

«Azul de Prusia» reúne en un mismo proyecto a cinco docentes de la Escuela de Teatro y Comunicación Escénica, que decidieron llevar la sala de clases al escenario de Matucana 100. La dramaturga Flavia Radrigán aporta el texto original y su propia presencia en escena; María Helena de Oliveira Carvalho, también académica de la escuela, asume la dirección y la reestructuración dramatúrgica de la obra; mientras que los actores Roberto Poblete y Gonzalo Pinto, junto a la diseñadora teatral Laura Gandarillas, completan un elenco que combina la experiencia de años de docencia con una investigación escénica compartida.

Este origen académico explica, en parte, el carácter colaborativo del montaje: cada integrante aportó desde su propia área de enseñanza —dramaturgia, dirección, actuación y diseño— a un proceso de creación que terminó de definirse recién frente al público. El proceso de montaje se apoyó en un ejercicio de creación colectiva: el texto original de Flavia Radrigán fue mutando durante los ensayos en función del espacio disponible, el ritmo escénico y los aportes de cada integrante del equipo.

Sobre este proceso, la directora María Helena de Oliveira Carvalho explica:

«El proceso de dirección de la obra fue una mediación entre los aportes creativos de cada integrante del grupo durante los ensayos, incluyendo el texto, que se modifica por el espacio propuesto, por el ritmo de las escenas, por la energía de los actores, por los recursos disponibles. En forma muy generosa, Flavia Radrigán permitió que la dirección propusiera una nueva estructura para el texto, y que la integrara como dramaturga al escenario durante la obra.»

La propia autora participa en cada función, aunque no como actriz: su voz ordena el tiempo de la memoria en escena, marca las pausas y da paso a los momentos más álgidos del relato entre los dos protagonistas.

La dirección optó deliberadamente por exponer los mecanismos propios del teatro —el espacio que rota a la vista del público, los objetos que se manipulan sin ocultamiento— en lugar de construir una ilusión realista. Según explica de Oliveira, esta decisión busca un efecto concreto en la experiencia del espectador:

«La dirección también opta por evidenciar los dispositivos escénicos, buscando una perspectiva distinta al realismo, justamente para que el espectador pueda reflexionar sobre temas complejos y dolorosos, como la paternidad ignorada, nuestras ‘cajas de memoria’ y las distintas versiones de la historia de un país.»

Ese despojamiento formal convierte a la sala de interrogatorio en un dispositivo que no busca representar la realidad, sino incomodarla: cada objeto en escena —una máquina de escribir, un tazón, una caja azul que nunca se abre del todo— funciona como una pieza de un engranaje que empuja al público a mirar de frente episodios que Chile ha preferido dejar sin resolver.

Dónde y cuándo ver Azul de Prusia

  • Lugar: Matucana 100, Microsala (Av. Matucana #100, Estación Central)
  • Funciones: hasta el 2 de agosto de 2026, de jueves a domingo
  • Horarios: jueves y viernes 19:15 hrs; sábado y domingo 18:45 hrs
  • Duración: 70 minutos.
  • Valores: General $7.000 / Estudiantes y tercera edad $5.000 / Jueves popular $5.000
  • Entradas: disponibles en TicketPlus

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