Marcela del Real Bastías,
Vicerrectora de Aseguramiento de la Calidad y Análisis Institucional

Marcela del Real Bastías es asistente social de profesión y Magíster en Políticas Públicas, con una larga trayectoria laboral en Educación Superior. Trabajó como alumna ayudante de la Oficina de Autoevaluación Institucional de la Universidad de Valparaíso, mientras en paralelo hacía sus prácticas de Trabajo Social. También trabajó coordinando procesos de acreditación de carreras y de acreditación institucional. Desde mayo de 2020 es Vicerrectora de Aseguramiento de la Calidad y Análisis Institucional de Universidad UNIACC. “Mi título profesional no tiene mucho que ver con lo que hago hoy. Está más vinculado con una trayectoria bien divertida que tuve en términos formativos que después se transformaron en mi trabajo. Por lo tanto, he hecho toda la ruta, desde alumna ayudante hasta hoy ser Vicerrectora de Aseguramiento de la Calidad y Análisis Institucional”, nos cuenta Marcela.

Se declara inquieta laboralmente, es por eso que en un momento postuló a la Comisión Nacional de Acreditación (CNA), “por si resultaba”, y quedó desarrollándose como secretaria técnica. Al llegar a la CNA pasaba al otro lado del mostrador: de trabajar en una institución que era evaluada, pasó a acompañar los procesos de acreditación, organizando toda la logística para que los pares evaluadores pudieran evaluar las universidades, centros de formación técnica e institutos profesionales. “Fue muy fácil insertarme en ese espacio, me tocó viajar por todo el país, conocí varias instituciones. Se aprende mucho, porque no solo uno aprende desde cómo debería ser sino cómo lo logran hacer las instituciones; hay prácticas innovadoras, cosas más clásicas, cómo se integran ambos mundos y proyectos institucionales muy diversos” sostiene.

Mientras trabajaba en la CNA conoció a Fernando de la Jara, actual Rector de Universidad UNIACC, quien dos años después la invitó a trabajar a la Corporación Santo Tomás -institución en la que él trabajaba. Marcela aceptó y se desempeñó allí por siete años, primero como como analista de aseguramiento de calidad y luego como directora del área. Tiempo después, en mayo de 2020 y en plena crisis sanitaria por covid -19, el rector la invita a formar parte de UNIACC como Vicerrectora de Aseguramiento de la Calidad y Análisis Institucional.

Entrar a trabajar en pandemia y con teletrabajo

Marcela conoce UNIACC desde antes de ingresar en 2020, ya que fue invitada por el Rector a realizar una evaluación externa preliminar para el proceso de acreditación 2019. En esa oportunidad conoció a las decanas y decano, equipos de la Vicerrectoría Académica y de la Vicerrectoría de Administración y Finanzas. A pesar de eso, comenta que “en lo formal, como parte de UNIACC no los conozco, no nos hemos visto, no conozco mi oficina. Sin embargo, el Rector se preocupó mucho de saber qué necesidades tenía, de plantear algunos objetivos. Es la experiencia más extraña de inserción institucional que cualquiera puede tener. Es muy raro no llegar a un lugar físicamente y que sea todo por computador, pero de que se puede, se puede. Igualmente, uno se siente trabajando y se siente que forma parte de una institución”.

En los primeros meses en la Universidad, la Vicerrectora destaca que “fue fundamental el apoyo del equipo. Es crucial la disponibilidad que tengan quienes te reciben, porque esas personas son las que te van allanando el camino para ir conociendo al resto. Fue una experiencia muy distinta a lo que conocíamos, pero no por eso una mala experiencia, eso es lo más rescatable y de verdad el equipo lo hizo muy fácil” sostiene.

El incorporarse en pandemia a un nuevo trabajo con un nuevo equipo, trajo consigo distintos desafíos entre los que destaca “poder gestionar de manera eficiente a distancia el equipo de trabajo, cumplir con los compromisos que hemos adquirido con los estudiantes, profesores y colaboradores; cumplir a cabalidad con todo aquello que la norma nos obliga y ser responsables de la consolidación del proyecto institucional”. Asimismo, agrega: “Esas son las grandes líneas y que además se dan en este contexto de pandemia, de no presencialidad y de tener que acatar todas las restricciones que la autoridad sanitaria nos impone, no por capricho, sino que por cuidarnos”.

En cuanto a la pandemia destaca que “todos los profesores, colaboradores sabiendo que era un escenario súper adverso y con mucha incertidumbre, igualmente fueron capaces de darle una vuelta y ponerse a disposición de la institución. Hubo mucha confianza en la capacidad de la institución para cumplir los compromisos”.

Vicerrectoría de Aseguramiento de la Calidad y Análisis Institucional

Esta área se encarga del diseño, implementación y evaluación de los distintos mecanismos de aseguramiento de la calidad, además, del análisis de datos de la Universidad y busca darle más fuerza a la institucionalidad y a esta función. Marcela comenta que “es una función transversal que te permite relacionarte con todas las áreas y eso es algo muy valioso porque valoras los roles de las distintas personas. Te das cuenta de lo importante que es cada una dentro de su espacio”.

Con su llegada se realizó una reestructuración en el área, planteando objetivos y una nueva visión: “Lo que nosotros hemos querido es poder instalar esta Vicerrectoría, no en una lógica de acreditación que es la más clásica, a la que siempre se asocia. Usualmente la Vicerrectoría de Calidad se vincula solo a acreditación y no hacen nada más que acreditación”. A lo que agrega: “Nosotros lo hemos planteado desde una perspectiva un poco más amplia, pensando en el mejoramiento continuo, en mecanismos de aseguramiento de calidad que impacten a las distintas áreas, no solamente al área académica, sino que también al área de gestión y financiera, a la de planificación y desarrollo, a vinculación con el medio, a investigación, entre otras.

Marcela considera que “esta Vicerrectoría tiene un carácter transversal y está muy cercana a la Vicerrectoría Académica porque trabajamos muy en conjunto distintas cosas, porque el corazón de la Universidad, la razón de ser, radica en la formación académica profesional”.

Dentro de la Vicerrectoría hay tres grandes unidades: Dirección de Aseguramiento de la Calidad, Dirección de Análisis Institucional y la Dirección de TI. “A nosotros hoy nos ha hecho mucho sentido que la unidad de TI pertenezca a esta Vicerrectoría, es muy importante tenerla al lado porque podemos contar, gracias a ellos, con los datos, con toda la información, compartir agenda, poder aunar criterios para tomar decisiones. No estamos pensando en TI desde la infraestructura, estamos pensando en TI desde los sistemas, desde la información” comenta sobre el rol del área.

Marcela se refiere al rol que tiene la Dirección de Análisis Institucional en la Universidad, que también tuvo un cambio de giro importante: “El equipo se ha preocupado de la estandarización de la información, de poder responder a los requerimientos de los organismos externos en tiempo y forma para que podamos entregar como corresponde lo que se nos pide. También está a disposición de lo que internamente se solicita, como por ejemplo los indicadores de desempeño institucional que tienen que ver con matrícula, progresión, titulación; con todos esos indicadores que son habituales en la evaluación de cualquier institución. A partir de esta función, es el pulmón que nutre de información cualquier proceso de aseguramiento de la calidad”.

“El área de Aseguramiento de la Calidad es una unidad que cambió totalmente su enfoque, ya que nos dimos cuenta que por madurez institucional era mejor enfocarse en una mirada más clásica de aseguramiento de la calidad, más vinculada a la normativa vigente, a las pautas y criterios que tiene hoy la CNA. Se preocupa, entre otras cosas, de apoyar, por ejemplo, la definición de políticas, las instancias de evaluación; no enfocada en procesos, sino que más bien en verificar que las declaraciones que cada unidad haga, las cumpla”, sostiene.

Sin embargo, esta área tiene una tarea muy importante que es diseñar el proceso de acreditación institucional y nos cuenta: “Es una gran tarea en la cual tenemos que involucrarnos, porque tenemos que hacer estos ejercicios más participativos donde todos estemos enterados, independiente que tengamos distintos roles, pero que sepamos de qué se trata, cuál es el fin último y que todos tributemos al logro de ese gran hito”, recalca.

Logros y avances del área

En cuanto a la Vicerrectoría, Marcela destaca algunos logros que han ido consolidando como lo es “el poder reestructurar la Vicerrectoría con un perfil más claro, con funciones, con roles; poder integrar a TI con las otras direcciones”. Además, considera como logros importantes en su Vicerrectoría que: “Se ha avanzado en gestión de indicadores, en mecanismos de aseguramiento de la calidad, en ordenar información; en poder gestionar algunas plataformas de apoyo, liderar algunos proyectos emblemáticos, como lo es el proyecto de U+ que lleva dos años en desarrollo, es una tarea muy importante para la Universidad”.

“En este año, que ha sido de transición y en un contexto de pandemia, hemos podido ir afianzando ciertas cosas que teníamos programadas. Hemos ido cumpliendo la programación que nosotros hicimos al principio del año y eso ha sido muy satisfactorio, porque generalmente uno planifica y después la contingencia o las urgencias te llevan a otro lado. Hemos podido ir trabajando con la Vicerrectoría Académica muy “codo a codo” en el proceso de armonización curricular”, comenta orgullosa.

“El gran avance nuestro es que el primer piso que teníamos presupuestado en términos de plan de trabajo para poder instalar esta cultura de aseguramiento de la calidad, creo que hoy lo podemos ver. Nos faltan más pisos del edificio, estamos conscientes de eso, pero por lo menos los cimientos los hemos podido instalar y la sensación que tenemos como equipo es que eso se ha traducido y se ha transmitido a las otras unidades. Este primer piso nos da confianza que podemos seguir edificando. Próximamente, podremos difundir resultados concretos a toda la comunidad” reflexiona.

Cómo aseguramos calidad en UNIACC

“Lo más importante de esto es asumir que no hay un único mecanismo de aseguramiento de calidad, sino más bien, dentro de las distintas áreas, todos tenemos algún mecanismo de aseguramiento de calidad. Todas aquellas cosas que nos permitan emitir un juicio de valor sobre nuestro propio desempeño, son mecanismos de aseguramiento, porque nos permiten evaluar y cumplir con nuestros propósitos” precisa la Vicerrectora. “Por ejemplo, en la Vicerrectoría Académica tenemos una definición de perfiles, de estructura curricular; la medición de la progresión de los estudiantes, la evaluación de logro en el marco de la pandemia que permitió ponderar cuál había sido el efecto de la misma en el proceso formativo, dado el cambio que se tuvo que hacer, pasando desde lo presencial a la distancia. Entonces depende del área cuáles son los distintos mecanismos”, agrega.

También se refiere a un nuevo modelo de evaluación que diseñó el área y la importancia de dosificar, protegiendo a los equipos: “Lo queremos implementar a continuación del proceso de armonización curricular, porque si no se saturan los equipos. Queremos hacer una evaluación que nos indique cuáles son los resultados que se están teniendo en los distintos programas y cómo podemos mejorar, porque esto siempre es importante tenerlo claro”.

Acreditación Institucional

Universidad UNIACC debe presentarse a un nuevo proceso de acreditación el 2022 el cual la Vicerrectoría ya se encuentra planificando. “La acreditación no es más que un hito final respecto de la implementación de una serie de mecanismos y políticas de aseguramiento de calidad. Hoy lo queremos ver así, que la acreditación sea la resultante del esfuerzo que nosotros hicimos antes para mostrar que tenemos un compromiso claro con el mejoramiento continuo y con el aseguramiento de la calidad en los procesos formativos y de gestión. Finalmente, la acreditación es una evaluación de desempeño institucional donde tienes que rendir ante otro cómo te has comportado en función de distintos parámetros” explica Marcela.

En cuanto a la preparación de este proceso, Marcela comenta que “nos estamos preparando de hartas formas. En lo medular hay varias dimensiones porque nosotros no hemos perdido la conexión con el proceso de acreditación anterior. Lo que usualmente sucede es que uno se acredita y se olvida hasta el próximo proceso; hemos intencionado que eso no suceda, entonces siempre estamos volviendo a los compromisos contraídos en el proceso de acreditación anterior”.

La Vicerrectora explica que “en todo proceso de acreditación, cuando uno hace el diagnóstico, identifica las fortalezas y debilidades institucionales, después tiene que plantear un plan de mejoras que explicite cómo vas a subsanar esas debilidades que se identificaron en este proceso de autoevaluación”. De esta manera, agrega: “Por lo tanto, ahora hay que seguir recabando información respecto del seguimiento del cumplimiento de estos planes para saber qué hemos logrado, qué falta y aquellos cambios que se pueden haber generado”.

Marcela comenta que la situación en el último proceso y en el actual son completamente distintos: “La elaboración del informe anterior fue el 2018. Hoy 2021, con pandemia y estallido social de por medio, el contexto ya no es el mismo. Entonces hay que tener la capacidad de ajustar aquellos planes y acciones de mejora que haya que implementar para que sea más pertinente nuestro quehacer y tener muy presente las debilidades que nos identificaron en la resolución anterior”.

“Hoy estamos proyectando todo en ese sentido, de mostrar que nosotros seguimos avanzando después de ese proceso, que queremos mantenernos acreditados, ojalá en una mejor condición, y que nosotros vamos a poner todo de nuestra parte para demostrar que hemos seguido mejorando y que tenemos aspiraciones de seguir haciéndolo” reflexiona.

El equipo de la Vicerrectoría se encuentra trabajando en la planificación del proceso: “Ya estamos trabajando en el diseño del proceso, tenemos algunas propuestas respecto de cronogramas, de estructura de trabajo, de índice de contenidos y comenzamos a trabajar en los indicadores que se anexan a los procesos de acreditación. Estamos viendo desde distintos ámbitos el proceso, no queremos llegar al final y darnos cuenta que hay cosas que no fuimos capaces de prever o de mejorar. El diseño metodológico de cómo lo vamos a hacer, cuándo, quiénes y todo eso, ya está listo, pero tenemos que aprobarlo y tenemos que sancionarlo con el resto del Consejo de Rectoría. En resumen, en términos de planificación, el proceso ya está armado”.

Para finalizar, Marcela del Real reflexiona: “Para nosotros es súper importante aportar al desarrollo de la Universidad desde lo que sabemos hacer y creo que quienes estamos en los distintos cargos dentro del área estamos poniendo lo mejor que tenemos a disposición de las distintas unidades, en función del desarrollo y consolidación de la Institución. Estamos haciendo el mejor esfuerzo que podemos hacer para que esto se consolide, para que hayan iniciativas que perduren y para que veamos todos la mejora que estamos proyectando para que trabajemos tranquilos, contentos y que nuestros estudiantes reciban el mejor servicio formativo que puedan recibir. Quisiera destacar, por supuesto, que lo hemos desarrollado entre todos, las distintas unidades, rector, vicerrectores, directores, secretaría general. Ha habido mucho espíritu de trabajo conjunto y eso también se ha ido notando, ha ido permeando a las distintas unidades para que todos entendamos hacia dónde va el gran proyecto. Siempre cuando uno entiende de qué se trata, lo puede hacer propio y eso funciona mucho mejor”.