Constanza Hormazábal. directora Escuela de Periodismo

“The Global Handbook of Media Accountability” o “Manual Global de Responsabilidad de los Medios”, publicado por la editorial Routledge, es uno de los informes más importantes a nivel internacional en su área, el que reúne a destacados académicos de todas partes del mundo con el objetivo de desoccidentalizar el debate sobre la responsabilidad de los medios y analizar diferentes modelos de autorregulación y transparencia en las salas de redacción y edición en todo el mundo. A cargo del capítulo sobre Chile estuvo la Directora de la Carrera de Periodismo de Universidad UNIACC, Constanza Hormazábal, quien junto al doctor Fernando Gutiérrez, de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, recogieron la experiencia nacional acerca de sistemas de regulación y autorregulación, la situación actual de los sistemas de rendición de cuenta de la prensa en el país y sus desafíos.

El “Manual Global de Responsabilidad de los Medios” revisa lo que sucede en 43 países de todo el mundo, realizando un análisis comparativo fundamentado teóricamente de los regímenes de rendición de cuentas de diferentes variedades. Como tal, constituye el primer marco académico interdisciplinario que compara las estructuras de responsabilidad de los medios en todos los continentes y crea una base invaluable para futuras investigaciones y formulación de políticas. Por lo tanto, es de enorme valor para académicos y estudiantes de estudios de medios y periodismo, comunicación de masas, sociología y ciencias políticas, así como a legisladores y profesionales.

Sobre el capítulo chileno, los editores de la obra sostienen que “el sistema actual de regulación de la responsabilidad de los periodistas y medios en Chile se establece casi exclusivamente en el ordenamiento jurídico, a través de los tribunales de Justicia. Esta situación deriva de una desarticulación sistemática del papel de los colegios profesionales y de su juicio ético sobre las profesiones, que se inició luego de que el restablecimiento de la democracia en 1990 terminara con la dictadura militar iniciada en 1973, pero que aún no se ha modificado por completo. Las herramientas de supervisión ética para periodistas y medios son escasas. El sistema actual tiene una estructura que apunta a la autorregulación pero que, siendo voluntaria, tanto para los profesionales como para los medios, no logra convertirse en un órgano efectivo en materia de responsabilidad social de los medios”.

De acuerdo a la autora del capítulo chileno, Constanza Hormazábal, quien se encuentra cursando un doctorado cuya tesis está enfocada en este tema, “este proyecto nace del primer manual de ‘media accountability’ que se había desarrollado en Europa. Es allá donde hay modelos de rendición de cuentas mucho más avanzados y hay una mayor cantidad de estudios. Luego que ellos desarrollaron este manual europeo, se embarcaron en este proyecto para hacer una obra global acerca de la rendición de cuentas y principalmente con el objetivo de desoccidentalizar la discusión respecto de la responsabilidad de los medios frente a la ciudadanía. Por eso uno encuentra casos de todos los continentes, lo que permite tener un panorama global y que facilita a los países que participaron medir su posición frente a este ideal de cómo debiesen los medios rendir cuentas frente a la ciudadanía”.

Para la investigadora, no solo es necesario que los medios se autorregulen, sino que deben existir espacios ciudadanos para que se pueda exigir rendición de cuentas, como consejos de ética, como lo que hace el CNTV actualmente. “En el caso de Chile, las particularidad es que hay un doble sistema de autorregulación. Por una parte está el código de ética del Colegio de Periodistas, pero solo rige para los profesionales que están colegiados, y convengamos que la colegiatura actual no alcanza a ser el 10% de los periodistas que están activos. El otro sistema es el consejo de ética de la Federación de Medios de Comunicación, que agrupa a casi todos los medios en Chile”.

Sobre la polémica que se dio el año pasado respecto de la propuesta de crear un Consejo de Medios estatal, Constanza Hormazábal señala que cada vez que se da una discusión de este tipo, los medios alertan sobre las implicancias que puede tener un organismo de ese tipo para la libertad de prensa, pero de acuerdo a ella también es efectivo que los medios de profesión deberían dar cuenta de que hacen un trabajo responsable éticamente en una sociedad democrática. “En Chile tenemos una cultura legalista, pero los periodistas debiesen tener una cultura de autorregulación que esté por sobre la ley”, señala.

El “Manual Global de Responsabilidad de los Medios” concluye que Chile tiene un modelo profesional de “media accountability”, algo que nuestra directora de Periodismo discrepa. “A mí lo que me parece es que hay un ámbito que resultaría interesante de explorar que es el de los periodistas dentro de los medios de comunicación y cómo funciona ahí la autorregulación. Cómo se autorregula un periodista a la hora de emitir una información. Si es que aunque no se pase a llevar la ley, corresponde o no dar esa información desde el punto de vista ético. Yo creo que es un ámbito importante a investigar, porque mientras más sólidas que sean las democracias, es un mejor escenario para que existan buenos sistemas de rendición de cuentas”.