Rodrigo de la Barra, Decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas UNIACC; Edgardo Viereck, Fernando Ruiz y Silvio Caiozzi. Al centro, Ana Reeves, Decana de la Facultad de Artes UNIACC.

Un interesante conversatorio sobre las implicancias y riesgos que corre el derecho de autor y el derecho de propiedad intelectual respecto del borrador propuesto para la nueva Constitución se realizó este miércoles 25 en las dependencias de la Casa Central, el que fue organizado por la Facultad de Ciencias Jurídicas en conjunto con la Facultad de Artes. Entre los participantes estuvo el reconocido cineasta Silvio Caiozzi, el abogado y cineasta Edgardo Viereck, el abogado y profesor de Derecho Civil de la Escuela de Derecho UNIACC, Fernando Ruiz, y los decanos Rodrigo de la Barra y Ana Reeves.

La instancia parte de un texto creado por Edgardo Viereck titulado “El derecho a crear está en riesgo”, el que se publicó en abril en el sitio El Pensador, y que sirvió como punta pie inicial para una distendida, pero muy interesante conversación entre los presentes. De acuerdo al realizador y director de “Shopsui” Edgardo Viereck, “esta inquietud no se gesta en solitario, sino que llevamos un año y medio con un grupo autoconvocado en torno al proceso constituyente, del que participamos desde un comienzo de forma entusiasta. A partir de ahí, nuestra preocupación tuvo que ver en cómo incorporar la cultura a la nueva Constitución, lo que generó un libro”.

Por su parte, Silvio Caiozzi, director de películas clásicas chilenas como “Julio comienza en Julio”, “La luna en el espejo” y “Coronación”, agrega que “respecto de los derechos de autor y de propiedad intelectual encontramos serios riesgos. En un principio un artículo propuesto en la Convención decía que la propiedad intelectual podía ser expropiada, lo que es inadmisible al ser un derecho humano. Ese artículo fue eliminado, lo que fue visto como un triunfo, pero en realidad lo que aparece no cambia nada respecto de la Constitución actual. En cambio, otro artículo aún dice que la propiedad puede ser expropiable, sin decir qué tipo de propiedad, por lo tanto, volvió a lo mismo. En segundo lugar, la Constitución actual habla de la propiedad intelectual, lo que se podría eliminar con la nueva Constitución, lo que es un riesgo, ya que se puede expropiar la tecnología que se usa para crear. Esos dos temas son gravísimos”.

Fernando Ruiz, en su calidad de académico de Derecho Civil agrega el dato de que por cerca de 100 años los textos constitucionales han incorporado los conceptos de derecho de autor y de propiedad, algo que tomó especial fuerza a inicios del gobierno de Salvador Allende cuando se buscó protegerlos de mejor forma. En este sentido, de acuerdo a Edgardo Viereck, “hoy la convención tiene una confusión, porque cree que la propiedad intelectual es solo el derecho de autor, cuando hay nueve tipos de propiedad intelectual. En las economías modernas no se puede separar una obra del formato que la hace posible, es por ello que los procesos tecnológicos dan vida a la creación. Es así como el cine se hace con softwares y se transmite por streaming”, dice señalando que al limitar el acceso a esta tecnología afecta directamente la creación. “Como está el texto de derecho de autor en la nueva Constitución, eso no se puede aprobar”, agrega.

Por otro lado, Fernando Ruiz cree que el nuevo texto no significaría volver a cero en cuanto a que se le negaría el derecho de autor y de propiedad a los creadores, sino que solo simplifica la norma actual. “El texto existente es más detallado, y eso se debe a que los convencionales no han entendido el tema. El verdadero problema es la expropiación. Hay en el ambiente la idea que el artista quiere lucrar, lo que tampoco está mal”.

Para Viereck, lo que está pasando no es solo una señal ideológica, sino de hermenéutica, porque dejará a interpretación de los jueces la aplicación de los derechos. “Hay una discrecionalidad que se puede dar por la Convención Constituyente, pero Chile ha firmado unos 25 tratados internacionales y el artículo que crea la Convención dice que se deben respetar los tratados. En este sentido la Convención se está saltando y excediendo sus atribuciones”, afirma.

Silvio Caiozzi teme que se genere un escenario como el que se vive en países como Cuba, en donde sucede algo parecido a lo que propone el borrador constitucional. “Los grandes cineastas cubanos se fueron todos de Cuba, y así nos encontramos con sociedades donde se aplica este tipo de ideas que hace que los creadores se vayan. Por algo el gran movimiento de protesta San Isidro en Cuba nace de jóvenes cineastas que empezaron a decir que no era justo que el régimen venda las obras sin que ellos tengan ningún derecho sobre ellas”.

Ante esto, la Decana Ana Reeves agregó, en su rol de actriz y cofundadora de Chile Actores, que el derecho del interprete está en un riesgo aún mayor, ya que durante años pelearon para que se les pagase por las retransmisiones de las teleseries y otras creaciones audiovisuales, lo que hoy nuevamente está en peligro de perderse.

“Con el texto que hay, la única salida que veo es que el Estado asuma un protagonismo económico, financiero y editorial viendo lo aprobado. Eso significa que, si eres escritor, te podrán decir que es el Estado el que te paga, pero de esa forma pasas como creador a ser un funcionario público, lo que a su vez se transforma en crear propaganda. Yo no creo que se llegue a algo tan burdo, pero podría terminar en que los autores deban hacer lo que le interesa al gobierno de turno”, concluyó Edgardo Viereck.